Extrañando a Webster

Se ha colocado a D’Hondt como uno de los responsables del resultado electoral del pasado 17 de febrero. Más precisamente, a quienes aprobaron la reforma al Código de la Democracia que estableció ese método de asignación de escaños para asambleístas provinciales (y para el Parlamento Andino). En este artículo se estudia cómo se hubieran repartido los escaños con el método Webster.

En el método D’Hondt, el total de votos de todas las listas se dividen para números secuenciales (1, 2, 3, 4,…) mientras en el método Webster, se dividen para números impares (1, 3, 5, 7…). Los más altos resultados de esas divisiones reciben los escaños disponibles. Luego la votación por nombre sirve para determinar quién de los candidatos de cada lista, se lleva uno de los escaños que le corresponda a la lista.

Se eligen dos asambleístas en las 3 circunscripciones del exterior y en 6 provincias (Napo, Orellana, Pastaza, Morona, Zamora y Galápagos). En las 6 provincias, PAIS puso un asambleísta y otra lista, puso el otro asambleísta (PSP, Avanza, Pachakutik, según cada caso). Si se aplicaba el método Webster, nada hubiese cambiado: entraban los mismos asambleístas. Aún no se tiene información del exterior, pero si los votos de asambleístas se asemejan a la votación para Presidente y para asambleístas nacionales, se cumplirá el anunciado vaticinio de que los 6 legisladores del exterior pertenecerán a PAIS. Si la votación de PAIS en el exterior supera más de 3 a 1 a la siguiente lista, hubiese sido igual con el método Webster: todos de PAIS.

Se eligen tres asambleístas en 6 provincias (Santa Elena, Carchi, Pichincha, Bolívar, Cañar y Sucumbíos). En la provincia peninsular, con Webster no habrían cambiado los resultados. En Pichincha (cantones excepto Quito), PAIS ganó los tres escaños, pero con el método Webster, CREO hubiese tenido uno de esos tres puestos. En las otras cuatro provincias, PAIS tuvo dos asambleístas con el método D’Hondt, pero con el otro método hubiese cedido uno de esos puestos (a Creo, Avanza, Pachakutik o un movimiento conservador, en el caso del Carchi). De hecho, en Bolívar, Ramsés Torres estuvo aapenas 437 votos de entrar inclusive con D’Hondt.

Diez circunscripciones eligieron cuatro asambleístas cada una: las provincias de Esmeraldas, Santo Domingo, Imbabura, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo y Loja y los distritos: Manabí Norte, Quito urbano norte y Quito rural. En cinco de ellas (incluyendo Quito urbano norte), el método Webster hubiese asignado los mismos escaños a las mismas agrupaciones (aunque el orden de ingreso variaba, pero no es de mayor relevancia). Hubiesen cambios en: Esmeraldas, Manabí Norte, Imbabura, Cotopaxí y Tungurahua. En tres de ellas, CREO hubiese tenido un escaño más. En Esmeraldas y en Tungurahua, los escaños extra habrían llegado a MPD y PSP, respectivamente.

Ocho circunscripciones eligieron cinco legisladores cada una: los cuatro distritos de Guayas, Manabí Sur, El Oro, Azuay y Quito urbano sur. Si se aplicaba Webster, en Quito urbano sur no habría cambios. En Manabí, en lugar de cinco, PAIS hubiera tenido cuatro, y CREO ganaba un escaño. En Azuay, en lugar de cinco, PAIS hubiese tenido tres, siendo los otros de CREO y MPD/Pachakutik. En El Oro y Guayas (distritos 2 y 3), PSC hubiese tenido un escaño adicional. Y en los otros distritos de Guayas, PRIAN y PSP hubiesen ganado un escaño. (En Guayas se calculó con 82% de actas escrutadas).

Finalmente, en Los Ríos se eligen seis asambleístas. Con D’Hondt, PAIS puso cinco y CREO, otro. Si se aplicaba Webster, PAIS hubiese tenido sólo tres y entraban PSP y PRE.

En definitiva, en casi la mitad de provincias (o distritos), el resultado de aplicar D’Hondt o Webster sería el mismo. En total, la diferencia hubiese sido de veinte curules menos para PAIS, con los cuales hubiese aumentado CREO en siete escaños, tres para MPD/Pachakutik y PSC/Madera de Guerrero. Los otros escaños los hubieran gando Avanza, PSP, PRIAN y PRE. Como la mayoría necesaria para reformar la Constitución son 92 asambleístas, con el método Webster, PAIS hubiese necesitado de alianzas políticas para aprobar tal reforma.

No se ha inventado un método que refleje la exacta proporción del electorado en los escaños disputados, por lo que cualquiera de los métodos hubiese “redondeado” la voluntad popular, sea hacia la mayoría o hacia la minoría. Normalmente, el método D’Hondt ha sido utilizado en países que buscan corregir excesiva dispersión en su representación política.

Publicado originalmente en La República.

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